viernes, 21 de marzo de 2014

La Felicidad

Como bien sabrán,

estoy del otro lado del charco

 (se infiere por el título del blog),

 me encuentro en contacto con una cultura muy diversa,

 a pesar de tener raíces de ella.

 

Esta entrada no pretende ser un confesión de lo mal o bueno que me parece esta nueva cultura. De lo que se trata es de manifestar el pensamiento que tengo frente a ciertas posiciones distintas a las costumbres de este nuevo lugar. Como en cualquier ambiente internacional, se da un choque cultural y unos estarán acostumbrados, otros estarán escépticos frente a la situación, otros incomodos o molestos por la interrupción de su entorno. Pero considero que el sentido común de cualquier ser humano es el de RESPETAR las diferencias, el de guardar cualquier comentario que parezca inadecuado y ante todo ser ABIERTO hacia nuevos pensamientos, acentos y costumbres. Me gustaría hacer énfasis de que esta entrada no es una denuncia hacia incomodidades que he vivido durante mi tiempo fuera de mi zona de confort, ¡NO!… de lo que trate es de cómo he aprendido de ello y cómo lo he abordado.

 

Entonces, lo que quiero manifestar es el de: cómo se puede vivir despreocupándose de los comentarios innecesarios, indirecto o directos, de la falta de conocimiento de otros entre otras cosas. La respuesta es tan sencilla que creo que sorprenderá al lector, la respuesta es LA FELICIDAD.

 

¿Por qué la felicidad? Pues por el simple hecho de ser una obligación de todos los días. Es una obligación porque debemos agradecer de donde nos encontramos, de lo que tenemos, de la capacidad que tenemos de razonar, amar y respetar y lo más importante de perdonar y comprender al otro.  Pues con el tiempo y con golpes he asimilado que no se le debe dar mucha importancia a los eventos negativos y tampoco se debe dramatizar en los eventos en que se esta en desacuerdo.  Porque eso es simplemente una tontería. Lo importante, lo memorable y lo verdaderamente humano es el de RECONOCER que la vida es un regalo, que la dignidad es de suyo intocable. Por lo que no se debe realizar el papel de victima pues disminuye la felicidad y el ser menos humano, menos razonado. Por lo que terminas menospreciando el valor y el fin de tú propia vida, que es la de vivir la mejor vida posible. 

viernes, 7 de marzo de 2014

Situación Actual

 Se acerca una entrevista bastante imponente, se trata de la entrevista para la universidad. Uno pensaría que te preguntan lo típico: ¿por qué la universidad?, ¿por qué este programa?, ¿por qué consideras que te debemos escoger?... En general son preguntas fáciles si tu programa es una ciencia bastante común y tiene una aplicación evidente como económicas, medicina, ingeniería, etc. Pero cuando se trata de una ciencia que habla de mucho y se sabe tan poco se crea una barrera de incertidumbre. Al estar pensando en esta situación que debo afrontar en pocos días, me surgió la pregunta: ¿Valdrá la pena dedicarse a estudiar aquello que se sabe tan poco pero es evidente que se encuentra en todo?

            Lo medité durante el fin de semana y decidí que esta clarísimo que tengo que estudiar Filosofía. No solo porque se sabe poco, sino porque es la ciencia que nos da origen a cómo pensamos, actuamos y somos. Me quedo corta con mis palabras para describir esta disciplina, pero qué sería del mundo hoy en día sin personas profundamente pensantes. A lo mejor se han dado cuenta de que últimamente ha habido muchas sublevaciones alrededor del mundo: Venezuela, Ucrania, etc. Es evidente que el mundo carece de gestores de paz, de cultura, de civismo y de filosofía. Creo que si cada persona se dedicara un momento a filosofar sobre su actuación en su vida y en la tierra, se daría cuenta de que no vale la violencia para nada, que lo mas importante es amar y respetar.


            Para amar y respetar se necesitar filosofar y conocer. Al conocer nutrimos nuestra inteligencia y al tener inteligencia somos libres. La libertad es lo que más imploramos en la actualidad, tanto Ucrania como Venezuela demandan libertad sobre la corrupción de sus gobiernos. Con la inteligencia no se puede ser manipulado, pues somos capaces de pensar. En el pensar está nuestro uso de la racionalidad, lo que nos distingue de los demás seres vivos y lo que nos ha colocado en el escalón dominante (debatible) dentro del reino animal.